21 de febrero de 2014

CENTRO CEREMONIAL OTOMÍ

El Centro Ceremonial Otomí, se encuentra localizado en el municipio de Temoaya, en el Estado de México. Es un conjunto arquitectónico de inspiración prehispánica que evoca a los centros ceremoniales de la antigüedad. 


Este precioso lugar se encuentra ubicado a los pies del Cerro de la Catedral a una altitud de 3.200 metros. Se creó para  preservar la identidad de la etnia Otomi. Como podéis ver el centro ceremonial no desentona nada, esta muy bien integrado dentro de este bonito paraje. Es uno más dentro del paisaje.


Como muestra la placa conmemorativa, se inauguro en el año 1980 por el entonces presidente José López Portillo y el gobernador del Estado de México Jorge Jiménez Cantú.


El centro esta construido con muchas escalinatas, taludes y plazas. En total cuenta con 365 escalones, de los cuales no creo que subiéramos todos, por lo menos en el caso de mi marido.


Por lo visto, cuando construyeron el centro combinaron lo tradicional con lo contemporáneo. Aunque la construcción data del siglo XX se intentó reflejar la esencia de como eres los centros ceremoniales antiguamente.  En la foto en la que aparece mi marido se pueden ver unas esculturas de grandes dimensiones que son el toque contemporáneo en el conjunto ceremonial.


Aquí podéis ver otras panorámicas del centro ceremonial. 


Estos murales representan elementos simbólicos que nos muestran la complejidad del pensamiento y de la religión del pueblo Otomi.


Estas construcciones cónicas se encuentran en lo alto del centro ceremonial, me parecen impresionantes y aunque no estoy segura, creo que son para realizar algún tipo de ritual.


La construcción que se encuentra en el fondo es el museo del centro ceremonial. Delante podéis ver un mosaico. Este mosaico representa el símbolo de Sagitario, compuesto por tres llamas que cruzan el círculo formado por una serpiente que se muerde la cola. Las llamas representan las áreas de acción en las que el hombre se realiza: la razón, la emoción y la fuerza, es decir, su mente, su espíritu y su cuerpo. Estas fuerzas rebasan el circulo que representa el ciclo cerrado de nuestra vida. La plaza del Sagitario cuenta con diversas escalinatas que flanquean los cuatros puntos cardinales. Son un total de 365 escalones que representan los días del año. Cada serie de estas escalinatas está rematada por esculturas de piedra con forma de serpientes trenzadas que simbolizan los 52 años del siglo prehispánico, también representa el ciclo de Venus y las 52 semanas del año cristiano. Las serpientes salen del suelo y tratan de alcanzar el espacio, simbolizan la fuerza y la voluntad del hombre otomí por querer salir adelante. De las fauces de las serpientes entrelazadas sale el fuego. (Fuente: Wikipedia).

Es un lugar mágico al que merece la pena hacer una visita. La verdad es que nada más entrar sientes otra atmósfera, un lugar impresionante que hay que preservar. El único problema que tiene el lugar es una de las carreteras de acceso. Esta en tan mal estado que tardamos muchísimo en hacer un trayecto de menos de 5 km, nos tuvimos que parar a socorrer a cuatro señoras que iban en su coche, literalmente habían caído en un hoyo y una de sus ruedas había quedado pinchada y destrozada. A la vuelta nos recomendaron otra ruta, con lo cual la vuelta se hizo menos pesada.


Espero que os haya gustado el lugar. Para los que viven aquí en México, no dejéis de visitarlo, si no lo habéis hecho ya. Para los de fuera, pues si queréis ver algo diferente, este es vuestro lugar. 

Besitos

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